20.9.11

30 libros - Día 17

17. Uno de este año.

El libro de Esther
Juan Carlos Méndez Guédez

Lo confieso: con este apartado me confundí un poco, no estaba seguro de si debía poner un libro editado este año o que hubiera leído este año; ¿mi solución? un libro que cumple con ambos puntos.

Y la edición es excelente
El libro de Esther, de Juan C. Méndez G., es una novela que vio la luz por vez primera en el año de 1.999 gracias a la editorial española Lengua de Trapo y que fue retomada para una nueva edición por Lugar Común este año (2011) que funcionaría también como la carta de presentación al mundo de esta joven editorial.

Acudí a la presentación del texto, donde, tras escuchar la lectura del primer párrafo, decidí comprarla pues ya me había enganchado; cinco minutos más tarde me encontraba revisando páginas al azar y me fascinó aún más pues me topé con algo que suele llamarme mucho la atención: el autor inserta en determinados momentos unos artículos de prensa cuya finalidad se explica más adelante en la historia. En líneas generales puedo decir que es una novela amena, con una historia interesante y un personaje central que se desarrolla de forma excelente; el lenguaje del autor es bastante accesible (no de mala manera) por lo que leer la obra resulta divertido -en buena parte, por supuesto, por las situaciones que atraviesa el protagonista- pero sin pecar de regalarse a las tentaciones de una escritura mediocre.

En definitiva, es un texto sólido y cuya historia no deja cabos que atar, se completa y nos deja con esa sonrisa de saber que, al final, acudimos al crecimiento de Eleazar (el protagonista) como hombre, como ser humano. Una lectura más que recomendada, así sea por medio de un préstamo, pero tengan por seguro que al terminar querrán tenerla en su biblioteca.

19.9.11

30 libros - Día 16

16. Uno ruso que sí haya leído.

Punto y línea sobre el plano
Wassily Kandinsky

Kandinsky fue un pintor ruso, uno de los que dio inicio al movimiento abstraccionista, teórico del arte y, además, profesor durante poco más de una década de la Bauhaus (escuela en la que se establecieron muchas de las normativas y parámetros conocidos en el diseño gráfico e industrial de hoy día); es esta última actividad del autor la que lo colocó, con su libro Punto y línea sobre el plano, como una lectura obligatoria en muchos institutos de diseño a nivel mundial.


Fue así como conocí a Kandinsky (y este libro): a través de una clase del primer trimestre de diseño gráfico y asignada como una lectura que nos permitiría comprender ciertas nociones básicas que nos harían ser, poco a poco, mejores diseñadores; no puedo negar que al principio, como a todo el salón, me daba un poco de fastidio tener que leer, estaba empezando la carrera y lo que tenía era una impaciencia por aprender a usar todas las herramientas pertinentes por lo que, por un par de días, creía que lo del libro era una pérdida de tiempo. Basta decir que al final de esa semana, tras devorar el libro, sólo pude agradecer a la profe (Maithy) por habernos pedido que leyéramos tan excelente texto.


Sinceramente no puedo recomendarlo abiertamente porque no es un libro para todo el mundo, es bastante denso y si no se está interesado realmente en el asunto de composición visual puede resultar en un caso de "que ladilla este libro, lo detesto"; si les gusta el arte, incluso quizás si son de los que no soportan el abstraccionismo o si simplemente quieren aprender un poco más sobre la tarea de componer, éste es el texto indicado para ustedes.

30 libros - Día 15

15. Uno que haya amado hace años y del que hoy reniega.

Este día tendrá la que será, probablemente, la respuesta más corta.

De los libros que he amado aún no he llegado al punto de renegar de alguno, no sé a futuro pero por ahora no ha sucedido.

:)

17.9.11

30 libros - Día 14

14. Uno que haya odiado hace años y hoy admira.

En este apartado no tengo -o al menos no recuerdo a día de hoy- un libro que cumpla con lo solicitado pero, a fin de igual cumplir lo debido, propondré a un escritor que estoy seguro muchas personas detestaron (y detestan) hoy día: Simón Rodríguez.

Este autor, señor que todos conocemos mejor como "el maestro de Bolívar", es de aquellos que tediosamente se nos meten por los ojos durante los estudios del bachillerato con la finalidad de hacernos "aprender" algo de historia de nuestra nación; visto así y, además, en plena edad de rebeldía, ¿cómo no vamos a terminar detestando cualquier cosa que se relacione con el nombre?

El asunto entonces es saber qué pasa con Rodríguez cuando no está siendo docente, ver su obra más fuera de ese contexto y, aquí es donde se equivocan los textos escolares, observarla como fue pensada: un juego logográfico -que se adelantaba mucho a su época- y que funcionaba como mecanismo para hacer énfasis en las ideas que proponía. Todas estas cosas no las aprendí por mi cuenta, debo admitirlo, fue durante los cursos de Literatura Latinoamericana en la universidad donde me topé con la verdadera capacidad como autor de este hombre, más allá de sus ideales socio-políticos de la nación.

Es por ello que lo pongo en lo que corresponde al día de hoy, porque hace muchos años me parecía un fastidio/ladilla/terror/ pero con un acercamiento de mayor madurez y pudiendo observar su trabajo publicado con la forma original aprendí a apreciar a uno de los autores venezolanos más importantes de su tiempo.

30 libros - Día 13

13. El primer libro que leyó en su vida.

El regreso de un dinosaurio
Max Kruse

El primer libro que recuerdo haber leído completo, apartando los del kinder para aprender a leer, fue El regreso de un dinosaurio (que, según mi memoria, la edición que leí en aquel entonces se titulaba El retorno de un dinosito), del escritor alemán Max Kruse.

Este texto no sólo fue el primero que leí en su totalidad sino que también fue el primero que saqué a modo de préstamo en una biblioteca pública, por allá cuando contaba con 5 años. Llegué a él una tarde en la que estaba en la biblioteca revisando libros y me topé con la palabra dinosaurio, que era muy importante pues (creo que como todo niño) me fascinaban esos animales, por lo que decidí hojearlo: instantáneamente supe que debía leerlo, sus ilustraciones me parecieron bastante atractivas y empezaba ubicándose en la era prehistórica.

No es mucho lo que puedo decir del texto, han pasado ya casi 21 años desde que lo leí, pero recuerdo algunas características que me parecieron/parecen excelentes, siendo una de ellas el hecho de que los personajes -en su mayoría- tienen problemas de pronunciación (cambios fonéticos) que a lo largo de la obra permiten identificarlos sin dificultad; eventualmente espero poder hablar mejor del libro pues, por un golpe de suerte, pude hacerme con una copia en Libroria y la tengo allí, esperando una relectura.

30 libros - Día 12

12. Una biografía.

Me llamo... Saint-Exupéry
Meritxell Martí y Valentí Gubianas

Debo confesar que leer biografías no es algo que me llame demasiado la atención, no lo sé, simplemente no es algo que me provoque sentarme a hacer pero, como para todo hay excepciones, un día nos (Ayna y yo) encontramos con esta belleza ilustrada (sí, es "para niños") en el Banco del Libro; historia corta: eventualmente la compré para regalársela a Ayna y, como era de esperar, en una sentada la leímos juntos.

No hay mucho que decir: es un libro corto pero concreto, con unas ilustraciones muy bonitas y que es una introducción maravillosa a la vida de aventura que tuvo este gran escritor; creo que la idea de presentar las biografías en un formato ilustrado es una idea excelente a la hora de acercarse al público infantil e incluso a aquellos renuentes a adentrarse en biografías con cientos de páginas (como en mi caso).

Este libro es una recomendación que se hace sin pensarlo -al menos para mí- y que como regalo es un detalle perfecto (más si la persona es amante de El Principito) por lo que, si pueden, búsquenlo y háganse el regalito; no sé si se conseguirá en las cadenas de librerías nacionales pero seguro que en el Banco del Libro la consiguen con un buen precio.

14.9.11

30 libros - Día 11

11. Uno que lo haya motivado a visitar algún lugar.

El caso de Charles Dexter Ward
H.P. Lovecraft

El caso de Charles Dexter Ward fue el primer libro que leí del autor H.P. Lovecraft y es la primera de sus obras donde se hace referencia a los mitos de Cthulhu; quedé atrapado por el relato y el estilo del autor, cosas que me llevaron a investigar para terminar descubriendo que muchas de las locaciones, así como personajes, están basados en el lugar de nacimiento del autor: Providence, Rhode Island.

Está de más decir que desde entonces me ha llamado la atención visitar esa ciudad para poder conocer algunos de los lugares a los que hace referencia Lovecraft e incluso visitar el lugar donde una vez estuvo la casa que vio nacer a este fantástico autor.

13.9.11

30 libros - Día 10

10. Uno con una pésima versión cinematográfica.

The Hellbound Heart / Hellraiser
Clive Barker

Clive Barker es uno de esos autores de terror que, a pesar de ser sumamente bueno, es poco conocido (al menos por estas tierras) y que en muchos casos hay gente que sabe quien es debido a sus otros trabajos (particularmente en los videojuegos, es el creador de Undying y Jericho); manteniéndonos dentro del mundo literario, su obra más conocida ha de ser The Hellbound Heart gracias, principalmente, a su antagonista Pinhead.

La obra fue llevada a la pantalla grande en 1987 de la mano del propio Barker, encargado de adaptar el guión y de llevar las riendas directivas de la cinta; el trabajo final sería lanzado con el nombre de Hellraiser, siendo una película que logró un éxito moderado tras su lanzamiento (el propio Stephen King comentó luego de verla que Barker era, seguro, el futuro del terror) y que cumplía de una manera bastante lograda como adaptación de la historia original.

Pinhead
Hasta aquí todo bien; el problema surge cuando la productora decide lanzar una secuela tan sólo un año más tarde y desplazando a Barker del rol de director para simplemente colocarlo como productor; no hay que decir que Hellbound: Hellraiser II no se acercó a la primera película pero, curiosidad del mundo del cine, eventualmente se hizo una tercera, y una cuarta... hasta llegar a una novena; sobra decir que a cada una le fue peor que a la anterior al punto de que a partir de la quinta todas fueron directo a video.

En conclusión, la primera película es aceptable -verla hoy día implica cierta comprensión de las diferencias a nivel técnico con las películas de estos tiempos- pero de allí no pasa, el resto son un barranco y, sinceramente, creo que a la saga le pudo/debió ir muchísimo mejor.

12.9.11

30 libros - Día 9

9. Uno con una excelente versión cinematográfica.

El Principito
Antoine de Saint-Exupéry

El Principito es, probablemente, uno de aquellos libros que todos los lectores tenemos en común y que, además, hemos leído al menos dos veces; conocemos a sus personajes, recordamos el asteroide B612 y sabemos, gracias a este maravilloso texto, que "lo esencial es invisible para los ojos".

Lo que no muchos saben sobre esta obra es que en 1974 se hizo una adaptación cinematográfica (entre EE.UU e Inglaterra), un musical, que le hace absoluta justicia a lo que Saint-Exupéry plasmó en el papel. Las actuaciones son impecables, con una representación de cada personaje que raya en la excelencia y con una musicalización perfecta; no sólo eso, la película tiene una de las decisiones de casting más acertada que he visto: Gene Wilder (el conocido y original Willy Wonka) aparece en el personaje del Zorro y le da un toque único de vitalidad que lo hace destacarse como lo que es, uno de los personajes principales de la obra.

El Principito y el aviador se encuentran
Con los ojos cerrados y el corazón en la mano, les recomiendo que consigan el dvd y la vean cuando tengan un par de horas disponibles, no se arrepentirán; si por internet se les dificulta conseguirla les sugiero acercarse al pasillo de Ingeniería de la UCV pues allí seguro la consiguen.

11.9.11

30 libros - Día 8

8. Uno para leer por fragmentos.

Fenomenología del bolero
Rafael Castillo Zapata

El profesor Castillo Zapata es uno de los teóricos más poéticos que he tenido la oportunidad de leer (o escuchar) y creo que su Fenomenología del bolero es un texto que demuestra esto con absoluta facilidad. En este libro nos encontramos con un acercamiento a los tan conocidos boleros, no meramente para hablar de su estructura musical sino también para estudiarlos como arquetipos, para intentar comprender, desde la experiencia propia del autor, como y porque, a lo largo de los años, parece surgir una identificación por parte de los oyentes con lo que las canciones presentan (aquella idea de "esta canción describe exactamente mi situación") y establecer una estructura que los sustenta como género tradicional del amor.

El libro probablemente no sea lectura del agrado de todos pero que, por su carga, no debería ser de aquellos que se leen en una sentada o dos pues, de seguro, mucho de lo que allí se dice pasaría sin ser digerido; si pueden adquiéranlo y léanlo, especialmente si la música les interesa un poco, pues es una visión interesante que refresca un poco.